Puerperio

En la fisiología humana, el puerperio, es el período que inmediatamente sigue al parto y que se extiende el tiempo necesario (normalmente 6-8 semanas, o 40 días) para que el cuerpo materno —incluyendo las hormonas y el aparato reproductor femenino— vuelvan a las condiciones pregestacionales, aminorando las características adquiridas durante el embarazo. En el puerperio también se incluye el período de las primeras 24 horas después del parto, que recibe el nombre de pos parto inmediato.

Si los fenómenos se suceden naturalmente y sin alteraciones, el puerperio será normal o fisiológico, en caso contrario será irregular o patológico. Se trata de un período muy importante, ya que es el tiempo de aparición de los factores que encabezan las causas de mortalidad materna, como las hemorragias posparto, entre otras. Por ello, se acostumbra durante el puerperio tener controlados los parámetros vitales y la pérdida de sangre maternos.

El enfoque principal del cuidado durante el puerperio es asegurar que la madre esté saludable y en condiciones de cuidar de su recién nacido, equipada con la información que requiera para la lactancia materna, su salud reproductiva, planificación familiar y los ajustes relacionados a su vida.

Cambios físicos

  • Complicaciones por diferentes patologías del puerperio. Infecciones dolorosos, mamarios y hasta por trastorno psíquico.
  • Modificaciones en el aparato circulatorio: la frecuencia cardíaca, que había aumentado a causa del cansancio después del parto, vuelve a su estado normal; a veces el pulso incluso se ralentiza (bradicardia puerperal) y tiene que considerarse como una respuesta fisiológica del organismo. Las venas, que se habían debilitado y podían romperse con facilidad, recuperan su estado normal. Todavía serán dolorosos e hinchados los nódulos hemorroidales, que volverán a la normalidad durante la primera semana de puerperio.
  • Modificaciones a nivel hormonal: la cantidad de hormonas estrógenas vuelve a la normalidad. La progesterona vuelve a los niveles normales después de 5-6 días, y la gonadotropina coriónica humana desaparece de la sangre y la orina después de 6 días.

Las glándulas endocrinas vuelven a funcionar dentro de sus valores normales, después de la hiperactividad debida al embarazo. Enseguida después del parto, la hipófisis secreta en notable cantidad prolactina, que estimula la producción de leche.

  • Modificaciones en el abdomen: el volumen del abdomen disminuye y eso facilita los movimientos del diafragma, permitiendo la respiración más amplia y más profunda. El estómago y el intestino pueden padecer una ligera dilatación, con una leve disminución de velocidad de la función digestiva. El apetito al principio es escaso, mientras que aumenta la sensación de sed. Después, el apetito vuelve a su estado normal, más lento es el retorno de la actividad intestinal a sus niveles normales.
  • Modificaciones en el aparato urinario: en los primeros días de puerperio, los riñones son sometidos a un notable esfuerzo. La vejiga, que había estado comprimida mucho tiempo y ha padecido una disminución en el tono de su musculatura, aumentará su capacidad, aunque su vaciado será difícil. El estancamiento de orina en la vejiga facilita la instalación de gérmenes, que provocan inflamación en la vejiga (3% de los casos).
  • Modificaciones en la piel: la piel del abdomen queda flácida y propensa a la aparición de pliegues. La hiperpigmentación desaparece rápidamente (línea alba, rostro, genitales exteriores, cicatrices abdominales). A causa de la sudoración abundante, es posible que se den fenómenos de irritación cutánea. Después del parto puede aparecer un período de escalofríos, que puede ser intenso y durar algunos minutos, o bien fugaz y desaparecer enseguida.

La temperatura de la mujer durante el primer día puede elevarse (la axilar alcanza los 38 °C). Si la temperatura supera los 38 °C o dura más de 24 horas, hay que empezar a considerar eventuales complicaciones patológicas.

  • Modificación en las defensas inmunitarias: durante el puerperio, las defensas inmunitarias disminuyen. Las mujeres que padezcan alguna enfermedad infecciosa sufren un empeoramiento después del parto.
  • Modificaciones anatómicas: el orificio del cuello del útero en las mujeres que han dado a luz sufre una modificación definitiva: de ser redondo se transforma en una hendidura dispuesta transversalmente. El fenómeno se debe a las pequeñas laceraciones producidas por el paso del feto. La distensión del ostio vaginal determina la desaparición de toda huella del himen. Sólo quedan pequeños restos carnosos, las llamadas carúnculas mirtiformes.
  • Modificaciones en el útero: el útero, que durante la gestación aumentó de tamaño unas 30-40 veces, vuelve a sus condiciones normales, por un proceso llamado involución uterina. Al principio del puerperio tiene unos 20 cm de largo, 12 cm de ancho y un espesor de 8-9 cm. El espesor de la pared del cuerpo es de 4-5 cm. Después de pocas horas del parto, el fondo del útero sube al nivel del ombligo, para volver a bajar a su posición normal después de pocos días.

La involución del cuerpo del útero afecta a todos los niveles

El peritoneo se dispone en pliegues que, sucesivamente, desaparecen la musculatura se reduce considerablemente, gran parte de las fibras musculares formadas a causa del embarazo desaparecen y las restantes vuelven a sus dimensiones normales, también el tejido conectivo vuelve a la normalidad.

  • Modificaciones en los ovarios: el cuerpo lúteo gravídico en los ovarios desaparece. El sistema hormonal vuelve gradualmente a las condiciones que permiten una nueva ovulación. El período de reanudación de la ovulación y, consecuentemente, de la menstruación, varía notablemente: en la mujer que no amamanta, después de unos 40 días (75% de los casos) en la mujer que amamanta, experimenta un retraso (amenorrea de la lactancia) variable (25% de los casos), que puede durar toda la lactancia; raras veces también puede durar más allá del destete, a causa de un hiperinvolución del útero.
  • Modificaciones en la vagina: la vagina retoma las condiciones normales en unos diez días. Los pliegues de la mucosa disminuyen: las paredes vaginales son más lisas. Esta también pierde su lubricación.

Etapas del puerperio

  • Puerperio inmediato: comprende las primeras 24 horas y se ponen en juego los mecanismos hemostáticos uterinos.
  • Puerperio mediato o propiamente dicho: abarca del 2.º al 10.º día, actuando los mecanismos involutivos, y comienza la lactancia.
  • Puerperio alejado: se extiende aproximadamente hasta los 45 días luego del parto, el retorno de la menstruación indica su finalización.
  • Puerperio tardío: puede llegar hasta los 2 años pos parto y se acompaña de una lactancia prolongada y activa.

La actividad física en el puerperio: Pilates enfocado al posparto

Hasta no hace mucho las ciencias de la actividad física y del deporte, parecen haberse centrado en atender las necesidades físico-deportivas de la mujer durante el embarazo más que durante el postparto. Este hecho se puede deber, en cierta medida, a la preocupación que siente la futura madre por el bebé que está gestando, haciendo todo lo posible por tener un estado de salud óptimo para su pequeño, incluyendo para este fin la actividad física como una medida fundamental. Sin embargo, una vez se tiene el bebé en brazos, la escasez de tiempo es evidente, y toda la atención se centra en el recién nacido, olvidándose en muchos casos de ellas mismas. Esta dedicación plena, sobre todo las primeras semanas, sumado a otras múltiples tareas, conducirán muy probablemente a un estado de agotamiento general que complicará de forma importante la realización de cualquier práctica de ejercicio físico durante este periodo.

Además no sólo se presenta el inconveniente del escaso tiempo libre, sino también no saber qué tipo de ejercicios son los más adecuados en ese periodo y según ciertas características como por ejemplo el tipo de parto (vaginal, fórceps, episiotomía, cesárea,…), no contar con un centro de Fitness & Wellness cercano, y/o alguien con quién dejar un rato al bebé, entre otros, pueden retrasar la vuelta de la práctica físico-deportiva. En este sentido, el método Pilates se presenta como una buena opción para muchas de estas mujeres, principalmente para las ya entrenadas en esta técnica, entendido el mismo siempre como una herramienta más que debe ser adaptada según las distintas particularidades.

Tras el parto

  • Siempre debemos pedir el certificado del médico autorizando a la alumna a realizar actividad física. En el caso de parto normal, aproximadamente se les da el alta a partir de los 20 a 30 días del parto, siempre depende mucho del profesional médico y de la paciente.  En el caso de cesárea: se está estilando a dar el apto medico entre los 30 y 60 días del nacimiento. También depende mucho del profesional y la paciente.
  • Es posible que nos encontremos un suelo pélvico fatigado, débil o dañado. La distensión de los sistemas de sostén y suspensión hacen que no se puedan contrarrestar adecuadamente los aumentos de presión intraabdominal.
  • Con el nuevo cambio de gravedad se producen desequilibrios posturales que se traducen en dolor, fundamentalmente de espalda y de pelvis.
  • El cambio de vida que supone ser madre es radical. Aumenta el cansancio —influenciado por la falta de sueño—, la toma de nuevas responsabilidades, etc.
  • La actividad física para las madres sin ningún problema de salud, en grado moderado y adaptada al momento del puerperio correspondiente, no está contraindicada, ni para la recuperación física y emocional, ni para el normal funcionamiento de la lactancia. Sin embargo, en el momento de iniciarlo, es necesario contar con el adecuado asesoramiento a la hora de iniciarlo y encontrar cuál es el más adecuado para esa mujer, respetando y escuchando su cuerpo.

Beneficios del ejercicio en el puerperio

  • Ayuda a la disminución del peso corporal.
  • Reduce el perímetro de la cintura.
  • Disminuye el dolor de espalda y otras estructuras.
  • Ayuda a tener una espalda sana, tonificada y sin tensiones.
  • Mejora la resistencia, la tonificación general y la fuerza.
  • Mejora la estática corporal.
  • Causa bienestar mental: las mujeres tienen menor sensación de cansancio, menos ansiedad y se sienten más positivas y vitales.
  • Mejora los casos de incontinencia con ejercicios específicos.
  • Mejora la circulación sanguínea.

Pilates adaptado al posparto

Pilates es una actividad suave, sin impacto, que da una especial importancia al trabajo de la musculatura del core, y tiene sus principios totalmente adaptables y favorables para esta etapa de la mujer, principalmente por esto ya es considerada una de las técnicas más beneficiosas para el postparto.

Es importante que el desarrollo de la actividad esté especialmente enfocado a la mujer en su puerperio, para potenciar sus necesidades y evitar lesiones a las que ellas son potencialmente más probables.

El método Pilates dirigido a la recuperación posparto descubre un programa de fitness centrado en los grupos musculares que más sufren durante el embarazo y el parto. Su objetivo es lograr la alineación y la estabilidad postural, que se han visto afectadas por el cambio del centro de gravedad durante el período prenatal.

Se trabajan: la columna vertebral, la pelvis y la cintura escapular.

Poco a poco, los ejercicios ganan en dificultad e intensidad, y  ayudarán a perder peso, reafirmar los músculos y adquirir fuerza y estabilidad central para conseguir el cuerpo que tenía antes del embarazo.

En esta etapa es importante escuchar, acompañar, guiar, y sobre todo contener a la alumna, es una etapa donde el mundo se olvida de ella y solo importa su bebe, y que encuentre en el profesor un apoyo, un sostén y se sienta escuchada, comprendida y tenida en cuenta nos dará el primer paso a realizar una rehabilitación segura, exitosa y agradable.